La vida sólo es atolito

Un texto de Valentín Ortiz Rebolloso

Ébano, S. L. P.-  De Polvos y olvidos, entre uno y otro cafecito.18 de enero de 2021

La Vida solo es atolito pasado con dedo, es un eco que todo regresa y al que en las culturas lejanas le llaman karma.

Hace muchos años por los Años del 01 a los 60s, si alguien se encontraba un cinco, un diez centavos, un tehuano, un totito, preguntaba a quién se le había caído y si a la casa después de un mandado con Don Pedrito el del Molino y entre las cosas, traíamos algo que nos encargaron, salvo que fuera un regalo del tendero o caritativa alma, con cinto en mano nos hacían regresarlo.

Hoy la cultura arraigada de aquellos roba tortas, de los que hicieron famosa la frase de “matanga dijo la changa”, se repite.

Algunos hasta en líderes se convirtieron para nunca trabajar y vivir como zar, rey, Jeque o Sultán.

Anoche en una hipertienda caminaron los pollitos; volaron como por arte de magia. La culpa no es del cerillito; es de los que no pelaron ojo. En estos tiempos de la pandemia, vivimos de volada.

No se vale que los que no la deben la paguen, por justos y no pecadores.

No se vale pues que los pollos que se utilizarían para el mole de la fiesta del ahijado, otros los hayan degustado.

Preguntamos qué sabor tendrá su insana fechoría, ¿sentirán sabroso el guisado los invitados a la mesa del Señor. ¿Amiga, Amigo de tan malosos generadores de esas insanas conductas?

En estos tiempos de la pandemia no quitar, no robar, no envidiar y ser solidarios con el que se sacrifica por sobrevivir es un acto de humanidad. Regresen el valor de los pollos, si es que a la cazuela sobre el fogón los pusieron y soliciten disculpas por el error cometido.

No te apures ahijado, lo bueno y malo que en la vida hacemos nos lo regresa el eco.

Nachita te quedaron ricas las tunitas, espero no me las haya enviado el matacuaz cubre faltas del vecino, no las hayas cortado malamente de la nopalera de la Tía Chela.

¡¡ Cállate Tilico que los de al lado, creerán que somos pobres! ¡¡ Pobres pero honrados mi viejita Chula!! ¡¡ y me levantas el plato y lo enjuagas que aquí no hay gatas!!

Es la historia que en la mañana   me tocó vivir en la casa, en estos tiempos de pandemia, por todo mi padre se la hace de tos a mi madre.

Respetuosamente

» El Hijo de Don Camotes»

P.D. Regresen los pollos si es que los agarraron al verlos caminar por fuera de esa tienda, recuerda que los actos que hacemos en la vida son como » El eco”, así que te pongas mustia o mustio.

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