El Carboncillo (Fragmento)

Un texto de Valentín Ortiz Rebolloso

Ébano, S. L. P.- ¿Y qué esperabas carboncillo, que de puro amor y aire nos nutrimos?, anda ve y dale la cara al rentero, a los aboneros del chalequito amarillo, a los de la luz eléctrica para que no la corten.

– Antes ella me había puesto la charola con un montón de tostaditas, bien adornados con aguacatito, tomatito y su salsita de chilito piquín para que arda hasta el fundi.

– Yo antes los aguacatitos los corté del árbol de la vecina. Qué ricos estaban los trocitos de rica carne.

– ¡¡Estas feliz condenado!! Nomás porque te quiero, la carnita que te empujaste era de rata gorda del drenaje y los frijolitos revueltos fueron de los que le rebajé de su dieta a los perros y gatos. Te pregunto hijo de tu meter, ¿hasta cuándo darás golpe?

– Espérate tantito, espérate, no ves que los de la chamba anterior me boletinaron por irme a la huelga.

– Te lo dije tantas veces y no me escuchaste; en ningún trabajo recibirán revoltosos.

Y ni me salgas que te vas a la campaña de la 4a. Ahí todos, hasta por los pellejos y huesos, se andan peleando, cual si fueran perros de carnicería.

 

Valentín Ortiz Rebolloso / 23 de febrero de 2021

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