A partir del 1 de enero de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) fortalecerá los mecanismos de revisión sobre transferencias electrónicas y movimientos bancarios, con el objetivo de detectar operaciones inusuales o ingresos que no sean congruentes con el perfil fiscal de los contribuyentes. Estas acciones no implican un nuevo impuesto, sino un mayor control para garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
La autoridad fiscal recordó que el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE), vigente desde 2008, aplica únicamente a depósitos en efectivo que superen los 15 mil pesos mensuales y no a transferencias electrónicas. Sin embargo, el SAT podrá revisar transferencias de montos elevados cuando no estén debidamente declaradas o justificadas, especialmente aquellas que superen dicho umbral y no coincidan con la actividad económica registrada del contribuyente.
Entre los movimientos que podrían derivar en multas se encuentran los depósitos en efectivo mayores a 15 mil pesos sin comprobación de origen, ingresos no declarados recibidos vía transferencia, depósitos o traspasos sin contratos o comprobantes fiscales, el uso de cuentas de terceros para realizar operaciones, así como préstamos que no cuenten con un contrato formal. En estos casos, el SAT puede considerar los recursos como ingresos omitidos y aplicar sanciones económicas.
Para evitar sanciones, la recomendación es mantener un registro claro de todos los movimientos bancarios, conservar contratos y comprobantes fiscales, y declarar oportunamente los ingresos conforme al régimen fiscal correspondiente. El SAT reiteró que estas medidas buscan fomentar la transparencia y el orden fiscal, no sancionar de manera automática a los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones.