La serie El Mochaorejas, protagonizada por Damián Alcázar, ha generado una fuerte atracción del público al reconstruir uno de los casos criminales más brutales y emblemáticos de los años noventa en México. Inspirada en la figura de Daniel Arizmendi López, el secuestrador que marcó una época de terror, la producción de ViX no solo revive una historia estremecedora, sino que también expone cómo sus crímenes obligaron a transformar las leyes, los operativos policiales y las técnicas de investigación contra el secuestro en el país.
La narrativa se sitúa en el contexto de la ola de plagios que azotó a la Ciudad de México entre 1996 y 1998, cuando las bandas dedicadas al secuestro operaban con impunidad y sembraban miedo entre la población. La serie, basada en investigaciones periodísticas y testimonios reales, ofrece una versión ficcionada del ascenso criminal de Arizmendi y del entorno social que permitió la expansión de este delito.
Daniel Arizmendi López, conocido como ‘El Mochaorejas’, lideró una organización criminal responsable de al menos una docena de secuestros, aunque se presume que la cifra real fue mayor debido al temor de las víctimas a denunciar. Su apodo surgió del método de presión que utilizaba: mutilar una oreja de los secuestrados y enviarla a sus familiares como prueba de vida, una práctica que conmocionó al país y provocó una reacción sin precedentes de las autoridades.
El impacto de sus crímenes derivó en la creación de unidades antisecuestro especializadas, reformas legales más severas y nuevos protocolos de investigación y negociación con bandas criminales. Su captura en 1998, tras un operativo conjunto de la entonces PGR y la Policía Judicial Federal, y su posterior sentencia de cientos de años de prisión marcaron un punto de inflexión en la lucha contra el secuestro en México.
El Mochaorejas se estrenó el 23 de enero en ViX Premium y cuenta con un elenco destacado que incluye a Paulina Gaitán, Alex Perea, Armando Espitia y un amplio reparto de actores reconocidos. Más allá del entretenimiento, la serie reabre el debate sobre uno de los periodos más oscuros de la criminalidad en el país y recuerda cómo un solo caso obligó al Estado mexicano a replantear su estrategia de seguridad frente al secuestro.