Investigadora del Instituto de Física de la UASLP participa en proyecto sobre fluidos complejos y materia blanda

– Su participación fortalece líneas de investigación con aplicaciones tecnológicas, industriales y científicas de alto impacto.

San Luis Potosí, S.L.P.- Como parte del programa Investigadoras e Investigadores por México de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), la doctora Rosario Esperanza Moctezuma Martiñón, adscrita al Instituto de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, destacó su participación en proyectos de investigación sobre fluidos complejos y materia blanda desarrollados en el Laboratorio de Fluidos Complejos de la institución.

La investigadora explicó que en este trabajo colaboran el doctor José Luis Arauz Lara, responsable del laboratorio; el doctor Rodrigo Méndez, investigador por México; así como estudiantes de doctorado, maestría y licenciatura. El equipo desarrolla modelos macroscópicos para representar sistemas físicos de pequeña escala, con el fin de comprender propiedades y comportamientos que no se observan en fluidos convencionales.

“Estudiamos propiedades de distintos fluidos y materiales. En el caso de la materia blanda, nos interesa analizar sus características debido a su amplio campo de aplicación. Utilizamos modelos y simulaciones que nos permiten estudiar sistemas físico‑reales”, señaló Moctezuma Martiñón.

La investigadora, con formación en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y más de una década comisionada al Instituto de Física de la UASLP, cuenta con más de 20 artículos científicos y es miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel II.

Sobre las líneas de estudio, detalló que los fluidos complejos —gases o líquidos con partículas dispersas— presentan comportamientos inusuales, como cambios en la viscosidad al aplicar una fuerza. Su trabajo se centra en los fluidos magnetorreológicos, compuestos por partículas magnéticas que, al someterse a un campo magnético, pueden pasar de comportarse como un líquido a hacerlo como un sólido. Esta propiedad permite controlar flujos y movimientos en sistemas mecánicos y tecnológicos.

Aunque en México su uso aún es limitado, explicó que algunos automóviles incorporan aceites basados en fluidos magnetorreológicos para mejorar la eficiencia al acelerar o frenar. También se emplean en sistemas de amortiguamiento y en diversas aplicaciones industriales. Recordó que los fluidos complejos están presentes en productos cotidianos como mayonesa, lácteos, cosméticos, geles y fluidos corporales como saliva o lágrimas.

Finalmente, destacó que este proyecto se desarrolla en colaboración con instituciones nacionales como la UNAM, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y la Universidad de Guanajuato, así como con la Universidad de Emory, en Estados Unidos, fortaleciendo la proyección internacional del trabajo científico realizado en San Luis Potosí.