San Luis Potosí, SLP. — Los desajustes hormonales, especialmente aquellos vinculados a la menopausia y la perimenopausia, se han convertido en un tema de creciente interés público. Más allá de los conocidos bochornos, estos cambios pueden alterar el sueño, el estado de ánimo, la energía y la calidad de vida de millones de mujeres. Especialistas en salud señalan que, aunque se trata de un proceso natural, su impacto merece atención informada y opciones de acompañamiento accesibles.
Un fenómeno común, pero poco conversado
Los bochornos —oleadas repentinas de calor que recorren el cuerpo— son uno de los síntomas más visibles de la fluctuación hormonal. Sin embargo, no son los únicos. Cambios en la piel, irritabilidad, sudoración nocturna, disminución de la libido y alteraciones del sueño forman parte del cuadro que muchas mujeres enfrentan durante años.
Profesionales de la salud explican que estos síntomas se originan principalmente por la disminución progresiva de estrógenos y progesterona, hormonas clave en la regulación del sistema reproductivo y del equilibrio térmico del cuerpo.
Búsqueda de alternativas: entre lo natural y lo clínico
En los últimos años, ha crecido el interés por soluciones naturales que puedan complementar la atención médica tradicional. Aunque no sustituyen la valoración profesional, diversas plantas y prácticas han ganado popularidad por su uso histórico y su potencial para aliviar molestias.
Entre las opciones más mencionadas se encuentran:
- Cimicífuga racemosa (black cohosh), utilizada tradicionalmente para reducir bochornos y sudoración nocturna.
- Trébol rojo, rico en isoflavonas, compuestos vegetales con actividad estrogénica suave.
- Salvia, conocida por su efecto sobre la sudoración excesiva.
- Maca andina, asociada con mejoras en energía y estado de ánimo.
- Linaza, fuente de lignanos que pueden apoyar el equilibrio hormonal.
A estas alternativas se suman prácticas como el ejercicio regular, la meditación, la respiración profunda y ajustes en la alimentación, especialmente el consumo de alimentos ricos en fitoestrógenos como la soya, el tofu o las semillas de chía.
El papel de la medicina
Aunque los remedios naturales pueden ofrecer alivio, especialistas subrayan que la evaluación médica sigue siendo fundamental. La terapia hormonal, por ejemplo, es una opción que algunos profesionales consideran adecuada para ciertos perfiles, siempre bajo supervisión y análisis individual.
Además, síntomas como cambios bruscos de humor, alteraciones menstruales severas o bochornos intensos pueden ser señales de otros problemas de salud que requieren atención.
Un llamado a la información y al acompañamiento
Organizaciones de salud y colectivos de mujeres coinciden en que hablar abiertamente de la menopausia y los desajustes hormonales es clave para reducir estigmas y mejorar el acceso a soluciones. La información clara, el acompañamiento profesional y la exploración responsable de alternativas naturales pueden marcar una diferencia significativa en el bienestar cotidiano.