– Señala que la reforma electoral local debe incluir mecanismos de control y confianza para impedir la infiltración de perfiles que pongan en riesgo la paz social.
San Luis Potosí, S.L.P. — El diputado Héctor Serrano Cortés consideró oportuno el llamado del secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, para establecer un pacto de civilidad entre las fuerzas políticas rumbo al próximo proceso electoral, al señalar que este acuerdo permitirá evitar campañas negras, prácticas desleales y acciones que afecten la participación ciudadana.
El legislador señaló que actitudes como el uso de herramientas tecnológicas para denostar o difundir información falsa dañan la esencia de un proceso democrático. Afirmó que el respeto entre personas debe prevalecer como un principio básico de civilidad y convivencia política.
Serrano Cortés expresó que la propuesta del Ejecutivo estatal será bien recibida por las distintas fuerzas políticas, al tratarse de un compromiso que favorece la armonía social y coloca el interés de la ciudadanía por encima de cualquier agenda particular. Destacó que un pacto de civilidad será fundamental para garantizar un proceso electoral en paz y con amplia participación en 2027.
El diputado afirmó que la gobernabilidad en San Luis Potosí se encuentra acreditada y señaló que, frente a hechos recientes ocurridos en otras entidades del país, la entidad se mantuvo en condiciones de estabilidad gracias a la actuación institucional.
En relación con la próxima discusión de la reforma electoral local, Serrano Cortés advirtió que existen riesgos derivados de la posible participación de personas vinculadas a actividades delictivas. Por ello, consideró indispensable incorporar mecanismos de control y confianza, como certificaciones, evaluaciones toxicológicas y pruebas de polígrafo, que permitan garantizar que quienes aspiren a cargos públicos no representen una amenaza para la paz social.
El legislador reiteró que ve viable la construcción del pacto de civilidad y confió en que la autoridad electoral conducirá un proceso democrático ordenado, ya que la participación ciudadana es un indicador esencial de gobernabilidad y fortalecimiento institucional.