El año de las nimiedades; La Soga al cuello. Por Gandhi

Debemos ver los accidentes como revelaciones. Eleuterio Manero.

Faltan tres días para que llegue el año nuevo, y eso si no se vino en el pinche ferrocarril transoceánico. Por segunda ocasión en el mes hubo un “incidente ferroviario”, así le llama la secretaría de marina a los accidentes de tren, el viejo truco de cambiarle de nombre a las cosas para que parezcan menos graves. El problema es que el tren en cuestión viajaba con 241 pasajeros y 9 tripulantes, afortunadamente no sucedió una tragedia mayor, porque el barranco al que se fueron los vagones no estaba tan profundo. En cierta forma es bueno que pasen estas cosas ahora y no cuando tengamos las visitas del mundial. Y aunque dudo mucho que algún extranjero extraviado llegue tan al sur en sus aventuras tercermundistas si estaría feo que se enteren que en este país todavía nos pasan cosas de hace cincuenta años cuando éramos pobres e incivilizados. Esperemos que para entonces también, el gobierno haya encontrado la forma de engatusar a los transportistas y campesinos que han amenazado con estrangular al país con sendos bloqueos carreteros con la malsana intención de avergonzar a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, malditos egoístas, ¿cómo se atrevieron a exigir un precio más justo por su producción de maíz y mayor seguridad para sus tractocamiones?, sí todos estamos sufriendo por algo, unos más que otros, pero al final como decían los políticos de antes, “todos vamos en el mismo barco”, nomás que unos viajan en el camarote VIP y otros van en la bodega conviviendo con ratas  -dijo el profeta. Como sea, ya están los marinos encargándose de la situación, sé que se escucha gracioso, pero es verídico, resulta que somos uno de los pocos países en el mundo donde la secretaría de marina se encarga de la operación de un ferrocarril. Pues con razón por ahí pasaban los trenes con el huachicol que movía ese personaje potosino de apellido ilustre y de nombre Arnold -dijo el metiche.

Después de mucho analizar a México y sus injusticias he llegado a la conclusión que lo que más nos jode es la falta de igualdad y transparencia, los privilegios y la impunidad. Lo digo sin pena, todos deberíamos tener nuestro turno para robar, porque desde que recuerdo siempre son las mismas familias saqueando desde el poder público con descaro y sin reparo, y es precisamente esa falta de transparencia el origen de toda inconformidad en un país que ya está harto de ver como algunos se despachan con la cuchara grande, y el pueblo nomás mirando, anhelando el momento glorioso de atascarse hasta dar vergüenza y no levantar la vista, revolcarse en el fango de la ignominia como lo han hecho tantos, esos gañanes de los que conocemos nombres, apellidos, propiedades y hasta intimidades. El mexicano promedio ni siquiera tiene ambiciones que vayan más allá de su cuadra, su colonia pobre, su Britany y su motocicleta italika. El ciudadano común sueña con ser culero, porque ya conoce la otra parte, y no es nada grato salir de su casa y padecer desde el policía iletrado que saca provecho de su magra ventaja, hasta el burócrata que es capaz de hacer cansada la autorización para sembrar un árbol y exige como gratificación por su buen desempeño, un puñado de monedas. El problema está en que cuando arribó al poder Andrés Manuel López Obrador muchos ilusos creyeron vehementemente que se había agotado el reino del terror. La corrupción es ahora institucional y la impunidad está reservada para los hijos del ex presidente, después del sueño, no podría haber peor despertar. ¿Para qué los ilusionaron con el sueño de una patria ordenada y generosa?, mejor los hubieran dejado así, no vaya siendo que se despierte el tigre ese que tanto mientan. La lógica del poder es preservar el privilegio.

Hoy es 28 de diciembre y ni ganas de hacer una broma del día de los santos inocentes, después de la diputada Sara Rocha Medina queriendo convencer a todos en San Luis Potosí que no le regalaron una camioneta en una rifa entre amigos -le quitó la gracia al chiste. Ya deje de intentarlo señora, todos la conocemos y sabemos de su característica soberbia y su infinita estupidez. Y es que haciendo memoria, el gobernador ya en una ocasión había hecho una de esas bromas, en una posada con alcaldes y diputados en su primer año de gobierno llenaron una piñata con fajos de billetes y el tipo sonreía extasiado de verlos como arrastrarse en el piso despojados de toda dignidad. Me cae que esas cosas nada más se le ocurrían a Calígula -guardadas las debidas proporciones. Podrán decir lo que quieran del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, pero es innegable que conoce la naturaleza humana, en San Luis Potosí son muy pocos los que le han negado algo, y pagaron las consecuencias por su atrevimiento. Nunca se había hablado tanto de nuestro estado en la prensa nacional como ahora, y como muestra, basta un botón, ahora con la aprobación de la reforma electoral que limita la participación exclusivamente de mujeres en el próximo proceso electoral para renovar gobernador del estado, hasta la presidenta Claudia Sheinbaum le mandó felicitar al jefe del ejecutivo por su brillante iniciativa de restituir los derechos históricos del sexo femenino. Claro que la iniciativa aprobada beneficia a la esposa del gobernador Ruth González Silva, pero eso es algo circunstancial, ella no tiene la culpa que los demás partidos no tengan mujeres de renombre y bien posicionadas en el ánimo del electorado. Incluso la lideresa nacional del Movimiento de Regeneración Nacional Luisa María Alcalde, advirtió que presentarán una acción de inconstitucionalidad para que la suprema corte invalide la ocurrencia potosina, allá ellos si le quieren dar la espalda a las de su género -¿dónde quedó la sororidad?-. En fin, alguien debería decirle al gobernador que sea más cauto con respecto de la elección de 2027, decía mi abuelo que si querías conocer a una persona, solo tenías que darle poder -aunque sea tu mujer.

En este breve recuento de sucesos locales, nacionales e internacionales, aún quedan tres cosas relevantes para destacar, la elección judicial, el asesinato de Carlos Manzo y la política injerencista de Donald Trump en el mundo. Y concretamente en América Latina los últimos meses hemos sido testigos del avance de los proyectos políticos ligados a la ideología conservadora, el presidente norteamericano no tiene el menor empacho en proyectar su simpatía o deslegitimar al gobierno de otro país, incluso, ya hemos visto cómo es capaz de movilizar una flotilla naval sin precedentes en la región con el objetivo de crear tensión en la zona y desestabilizar un gobierno con fuertes raíces comunistas como el de Nicolás Maduro en Venezuela. Pronto veremos los frutos del golpe suave puesto en marcha, con la paranoia bolivariana, el activismo de la opositora Corina Machado, flamante premio nobel de la paz y apoyada por el gobierno de Donald Trump. El discurso del presidente estadounidense en su cruzada contra el tráfico de drogas y los narcogobiernos que protegen a las organizaciones criminales que envenenan a la noble juventud norteamericana le autoriza para intervenir militarmente en territorio extranjero sin una declaración de guerra. Por eso dicen que, “si ves las barbas de Venezuela y Cuba cortar, pon las tuyas a remojar”. En México las cosas no están bien desde el asesinato del alcalde de Uruapan Carlos Manzo. Los asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum le apuestan al olvido y las cajas chinas, quien quiera que sea que esté aconsejando a la presidenta necesita ir a revisar la historia política reciente de México, porque están preparando un cóctel molotov que amenaza con estallarle en las manos. En tiempos de crisis no se hacen experimentos. Y por último, la elección judicial nos deja una gran lección, no siempre la democracia es la respuesta a todo, sobre todo tratándose de elegir personas en áreas especializadas, como la medicina, el derecho, o quien se encargue de proponer al director de una planta nuclear, o sea, estoy seguro que muchos de nosotros no estaríamos dispuestos a votar por algún cómico para dirigir la secretaría de salud en medio de una pandemia, aunque todos los aspirantes en la boleta fueran payasos, standuperos o actores de burlesque, hay límites.

Por lo pronto este año ya se fue, y en enero comenzamos la dieta, después del día de reyes, o de los tamales de la candelaria. Sea usted feliz y abríguese bien que apenas va empezando el invierno.

@gandhiantipatro