– El centro fortalece la formación agroindustrial, la vinculación comunitaria y la investigación aplicada en beneficio de la región.
San Luis Potosí, S.L.P.- El Centro de Investigación y Extensión de la Zona Media de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, conocido como El Balandrán, se ha consolidado como uno de los espacios universitarios con mayor impacto científico, social y ambiental en la región Media. Ubicado en Ciudad Fernández, el inmueble —con más de 120 años de historia y recientemente declarado patrimonio estatal— mantiene su vocación original como escuela experimental agrícola.
El director del centro, doctor Juan Fernando Cárdenas González, explicó que El Balandrán “nunca fue una casa de campo, sino un espacio de formación y experimentación agrícola”, identidad que hoy se fortalece gracias al rescate impulsado por la UASLP con apoyo de autoridades municipales y estatales, así como a las gestiones encabezadas por el anterior director, contador Mario Ávalos Esquivel.
Actualmente, el centro opera dos laboratorios de gran escala —uno de procesos y otro de lácteos— equipados con tecnología industrial. Estudiantes de Ingeniería Agroindustrial realizan prácticas de pasteurización, elaboración de quesos, mantequilla y pan, además de desarrollar propuestas innovadoras en el ámbito agroalimentario. “La intención no es solo formar profesionistas, sino llevar ese conocimiento a las comunidades”, destacó Cárdenas González.
En esta línea, el centro mantiene una estrecha vinculación con ejidos como La Loma, El Aguacate y El Pescadito, donde se imparten cursos y talleres para fortalecer capacidades productivas. Entre los proyectos más relevantes se encuentra la colaboración con la asociación Agvari en la construcción de ollas de captación de agua pluvial, que favorecen la recarga de mantos acuíferos en municipios como Rioverde y Ciudad Fernández.
El Balandrán opera con el respaldo de profesoras y profesores investigadores de la UASLP y de la Secretaría de Investigación y Posgrado. A través del proyecto Fortalecimiento de los Servicios Agrícola y de Salud, se han potenciado los laboratorios y se ofrecen análisis especializados a productores locales. “Muchos desconocen que la universidad tiene la capacidad técnica para realizar estudios que antes se enviaban fuera del estado”, señaló el director.
El centro también desarrolla acciones de remediación ambiental, eliminación de metales pesados e hidrocarburos, asesoría para reducir el uso excesivo de agroquímicos e identificación de plagas fitopatógenas en cultivos como la naranja. Además, mantiene colaboración con el sector industrial y abre sus puertas a estudiantes de posgrado y de educación básica, promoviendo la cultura científica en la región.
A casi una década de su creación formal, El Balandrán se prepara para celebrar su décimo aniversario con actividades académicas y comunitarias. “Queremos que la gente sienta que este espacio es suyo, que la universidad está presente en la vida cotidiana de la Zona Media”, concluyó Cárdenas González.