– El estudio identifica afectaciones pulmonares y renales en personas que trabajan en ladrilleras, cantera y pepena, así como riesgos ambientales de alcance regional.
San Luis Potosí, S.L.P. — La precariedad laboral en actividades como la fabricación de ladrillo, el trabajo en cantera y la pepena de desechos expone diariamente a cientos de familias a condiciones de riesgo, sin medidas de seguridad y en contacto constante con contaminantes que afectan su salud y el medio ambiente. Este es el eje central de la investigación realizada por el doctor Francisco Javier Pérez Vázquez, académico de la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la Ciencia y la Tecnología de la UASLP.
El estudio, desarrollado durante tres años y concluido en su etapa de financiamiento a finales de 2025, contó con el respaldo de los Programas Nacionales Estratégicos de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, y se llevó a cabo en colaboración con instituciones como la Universidad Autónoma de Querétaro, la Universidad de Guanajuato y el Colegio de San Luis.
Las actividades analizadas se desarrollan en contextos de alta vulnerabilidad, donde la necesidad económica obliga a muchas personas a permanecer en entornos laborales que representan riesgos importantes para su bienestar. De acuerdo con el investigador, quienes realizan estas labores conocen los efectos adversos, pero la falta de alternativas limita sus posibilidades de abandonar estos trabajos.
Entre los hallazgos destacan signos de afectaciones pulmonares y renales en personas dedicadas a estas actividades. Además, mediante pruebas de marcadores subclínicos se detectaron indicios de posibles enfermedades futuras en integrantes jóvenes de algunas familias, lo que evidencia un impacto intergeneracional.
El doctor Pérez Vázquez señaló que estas problemáticas requieren atención coordinada entre autoridades estatales y municipales, la comunidad científica y organizaciones sociales, con el fin de generar alternativas que mejoren las condiciones de vida de estas poblaciones. Subrayó que la contaminación atmosférica derivada de estas actividades constituye un problema de alcance global, pues la quema de materiales y la exposición a sustancias tóxicas generan afectaciones ambientales que trascienden el ámbito local.
La investigación se desarrolló en San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato, donde se analizaron contextos similares relacionados con la pepena, la cantera y la fabricación artesanal de ladrillo. El académico destacó la importancia de mantener una articulación entre gobierno, academia y comunidades para construir soluciones informadas que reduzcan riesgos, dignifiquen estas actividades productivas y mejoren la calidad de vida de las familias.
Finalmente, reiteró que desde la UASLP se mantiene el compromiso de continuar trabajando con familias ladrilleras, pepenadoras y canteras para aportar, desde la ciencia y el acompañamiento institucional, alternativas que favorezcan condiciones laborales más seguras y un desarrollo social más equitativo.