– El estudio identifica contaminantes asociados a la actividad petrolera y su interacción con los minerales del suelo.
San Luis Potosí, S.L.P.- La investigación científica aplicada al cuidado del entorno es una de las líneas de trabajo de la doctora Sonia Alejandra Torres Sánchez, profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería de la UASLP, quien desde hace casi una década participa en un proyecto dedicado al análisis de suelos en zonas de actividad petrolera en el sureste del país.
Con formación como Doctora en Ciencias con especialidad en Geosciencias e Ingeniera Geóloga mineralogista por la Universidad Autónoma de Nuevo León, la académica es profesora de tiempo completo en la carrera de Geología, líder del grupo de divulgación Fosilia e integrante de la Unidad de Derechos Universitarios. Cuenta con reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores nivel 1, forma parte del Sistema Estatal de Investigadores y coordina proyectos como el programa COSPI‑UASLP‑DAS en colaboración con el Servicio Alemán de Intercambio Académico.
El proyecto que desarrolla en conjunto con la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco reúne a especialistas en química de suelos y geociencias para estudiar la relación entre contaminantes derivados de la actividad petrolera y los componentes minerales del suelo. “Llevamos cerca de diez años trabajando con colegas que estudian la química de los suelos, analizando cómo interactúan estos contaminantes con las fases minerales que los conforman”, explicó.
Detalló que el suelo, aunque cotidiano, es un sistema complejo integrado por materia orgánica, aire, agua, minerales y fragmentos de roca, donde la geología permite interpretar procesos que ocurren a nivel microscópico. Uno de los hallazgos relevantes es que, aun cuando algunos suelos cumplen con los parámetros de las normas oficiales, pueden seguir albergando hidrocarburos atrapados en estructuras minerales, lo que afecta su uso agrícola o ganadero y puede generar movilidad de contaminantes hacia cuerpos de agua y ecosistemas cercanos.
El enfoque aplicado del proyecto ha permitido involucrar a estudiantes y ampliar el alcance de la investigación, que ha derivado en artículos científicos, participación en congresos y la construcción de una base de datos de suelos en Tabasco, encabezada por el doctor Carlos Mario Morales Bautista. Esta herramienta busca generar estándares sustentados en evidencia científica y detonar nuevas líneas de investigación multidisciplinaria.
La meta es extender el modelo a otras regiones con actividad petrolera, como Veracruz y Chiapas, e incluso adaptarlo a contextos distintos como el de San Luis Potosí, donde existe una larga historia minera. En Tabasco, los principales contaminantes identificados son hidrocarburos y metales pesados, algunos asociados a lodos de perforación y tratamientos químicos utilizados en la extracción de petróleo.
La doctora Torres Sánchez advirtió que la falta de mantenimiento en campos petroleros puede provocar filtraciones hacia el subsuelo que afectan manglares, cuerpos lacustres, flora y fauna. Consideró que este tipo de investigaciones son fundamentales para diseñar estrategias de remediación ambiental y formar nuevas generaciones de especialistas. “Lo ideal sería que el problema no existiera, pero mientras tanto estos proyectos permiten generar un panorama y proponer soluciones. Es un trabajo circular que va de la ciencia básica a la ciencia aplicada”, afirmó.