– La IA permite clasificar imágenes astronómicas, analizar series de tiempo y procesar grandes volúmenes de información científica.
San Luis Potosí, S.L.P. — La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta clave para la investigación científica contemporánea, especialmente en áreas como la astrofísica, donde hoy posibilita la clasificación automatizada de imágenes, el análisis masivo de series de tiempo y la organización inteligente de grandes bases de datos. Así lo destacó el doctor Juan Carlos Cuevas Tello, coordinador de Investigación del Centro de Investigación y Estudios de Posgrado de la Facultad de Ingeniería de la UASLP.
Durante la conferencia “Inteligencia Artificial en la Astrofísica”, impartida en la XXVI Semana del Instituto de Investigación en Comunicación Óptica, el académico señaló que, aunque herramientas como ChatGPT se han vuelto de uso cotidiano, su manejo no convierte a una persona en especialista en IA. Subrayó que para alcanzar un nivel experto se requiere formación sólida en matemáticas, computación y desarrollo de algoritmos, pues estas plataformas son solo aplicaciones construidas sobre modelos complejos.
Cuevas Tello explicó que la IA permite optimizar procesos altamente demandantes en astrofísica, como el análisis de datos generados por telescopios de última generación. Entre sus aplicaciones mencionó la clasificación de fotografías astronómicas, el reconocimiento de patrones, el estudio de curvas de luz o series de tiempo, la detección de fenómenos celestes y la gestión eficiente de bases de datos científicas de gran escala.
Detalló que estos trabajos se desarrollan dentro del consorcio LSST México, conformado por diversas instituciones de investigación, entre ellas el Instituto de Astronomía de la UNAM, y vinculado al análisis de información generada por el Observatorio Vera C. Rubin, en Chile. Este complejo científico forma parte del proyecto internacional “Censo del Cielo”, cuyo objetivo es crear un registro sin precedentes del universo mediante la captura sistemática de imágenes que posteriormente deben ser procesadas con algoritmos avanzados de IA.
El especialista señaló que el potencial de la inteligencia artificial es prácticamente ilimitado y se extiende a disciplinas como medicina, biología, química, manufactura y finanzas. Añadió que actualmente existen desarrollos robustos en modelos probabilísticos y redes, cuya evolución depende del campo de aplicación.
Ante estudiantes y docentes, llamó a acercarse a estas tecnologías desde una perspectiva rigurosa y colaborativa. Destacó que los proyectos más sólidos surgen del trabajo interdisciplinario entre especialistas en ciencias computacionales y profesionales de áreas como física, matemáticas, medicina y óptica.
Finalmente, advirtió que, aunque la IA abre enormes posibilidades, es necesario analizarla con responsabilidad y pensamiento crítico, ya que con frecuencia el término se utiliza de manera superficial para atraer atención mediática.