Rocha Moya

¿Mensaje al mundo de impunidad o justicia con discurso?

El caso del gobernador con licencia, Ruben Rocha Moya, genera muchas dudas, sin embargo, permite percibir algunas verdades. Desde el anuncio realizado por la corte del distrito sur del estado de Nueva York referente a las imputaciones judiciales contra 10 funcionarios y ex funcionariosimplicados con el cartel de Sinaloa, las reacciones enMéxico no se hicieron esperar. No fue sorpresa (quizá algo de cinismo) fue la defensa a ultranza que hizo la presidenta de la república en nombre del régimen cuatroteísta, régimen que se aferra a la negación rotunda de aceptar y condenar (por lo menos) la corrupción que impera en toda la constelación obradorista.

Pero, la duda es simple: ¿La presidenta Claudia Sheinbaum actúa con estrategia o es una militante más de su partido? Analicemos los hechos. Hemos visto como desde la mañanera es contínuo el discurso negacionista y hasta beligerante con Estados Unidos, siguiendo la narrativa de la purificación pública a los actores políticos implicados en la trama judicial neoyorquina, solo que en a estas alturas ya hay dos entregados voluntariamente a justicia gringa: unoera el encargado de la seguridad y el otro de las finanzas públicas del estado de Sinaloa, quizá las dos entregas de más alto perfil político de los últimos 10 años. 

No obsta decir que por situaciones y acusaciones similarescayeron varios gobernadores durante el sexenio de Peña Nieto e incluso en periodos presidenciales previos: Tomas Yareington, etc. 

Hoy no solo se acusa a un gobernador, se acusa a todo un sistema que cooperaba, colaboraba, se financiaba y hacia política con el crimen organizado, un golpe fulminante a la cuarta transformación.

En lo que a San Luis Potosí respecta: ¿Qué pasará? Más que rumores parecieran verdades expuestas como secretos a voces que cada vez más apuntan a nexos directos con redes criminales. El corte industrial de San Luis Potosí necesita que las inversiones que mantienen el empleo y la estabilidad económica sean cuidadas por un gobernador que no genere desconfianza con los Estados Unidos. Es impensable siquiera tener un gobernador si posibilidad de entrar al otro lado de la frontera. Las consecuencias de no tener a un gobernante confiable para los capitales que invierten en la ciudad y el estado tendría implicaciones más allá de lo mediático; estaría en grave riesgo el crecimiento económico que nos podría llevar a una etapa de oscurantismo en plano productivo que no estaríamos en posibilidades de recuperarnos de forma inmediata. 

De lo anterior la importancia de elegir a un gobernante que garantice seguridad, protección a la estabilidad económica y más certezas que dudas.