Este martes le damos la bienvenida a la columna “Ni un paso atrás” del columnista J. Becerra Rodriguez, esperemos que disfrute de sus entregas semanales. Bienvenido
No es desconocido que en nuestro estado durante varias décadas nos caracterizamos por ser un pueblo combativo el cual manifestaba profundo rechazo a las prácticas autoritarias en diferentes momentos de nuestra historia. Sin embargo, hoy en día y después de muchos años de los grandes movimientos cívicos y sociales que marcaron un antes y un después en la vida política potosina, en el presente observamos un panorama estatal desolado por el bajo nivel discursivo derivado del exceso de populismo que inunda el estado de cajas de cartón.
En la opinión personalísima de quien escribe estas líneas y como ferviente adherente de las luchas sociales reivindicativas de la dignidad del pueblo potosino, considero que nuestra grandeza como potosinos merece un gobierno estatal que represente y atienda realmente el fondo de lo problemas públicos; que en nuestra geografía son muchísimos y con un grado de complejidad que no necesita de populismo de bajo costo para ser resueltos.
Contrario a lo que muchas y muchos puedan pensar; San Luis Potosí puede tener rumbo claro y estrategias definidas: un gobierno eficiente que valore la información técnica pero que no deje de lado el sentir y el pulso social de una sociedad tan diversa como la nuestra, tener la sensibilidad de las causas sociales es primordial para construir gobiernos que resuelva problemáticas con profundidad y no con discursos carentes de lógica que solo buscan la aprobación comprometida de los padrones.
Sí, es necesario hablar con determinación: a un año del proceso electoral (2027) ya se han develado varias opciones que pudieran tomar el rumbo y las riendas del poder ejecutivo del estado, aquí lo importante es valorar, dimensionar y decidir quien realmente cuenta con la experiencia, profesionalismo y el sentido social necesario que en el lapso de seis años garantice resultados positivos.
No cabe la menor duda que por trayectoria y por la enorme sensibilidad para con las causas sociales Enrique Galindo aglutina el compromiso y el deseo legítimo y genuino de alcanzar el mando estatal en 2027. Desde este espacio hago un llamado a todas las fuerzas de oposición y de lucha social a consolidar un proyecto que sin duda alguna atenderá con compromiso y determinación las complejas problemáticas de San Luis Potosí y nos garantiza estar a la altura de lo que exige ser gobernador del estado.