Rock en la Alameda / por :  José Badillo Róckdriguez (especial)

"En los inicios de esta escena todo era hermandad, entre punks, metaleros y bluseros.

 

Saludos amigos, aquí estamos de nueva cuenta con la columna de esta semana, bueno pues antes que nada gracias por las sugerencias lo comentarios que impulsan a seguir trabajando aquí, y en esta ocasión brevemente les platicare de ciertas historias que se han llevado a cabo en nuestra alameda central potosina.

Punto de reunión desde hace decenas de años atrás este emblemático jardín de nuestra ciudad siempre se caracterizó por ser una parte a donde muchos solían ir para resguardarse del calor, para disfrutar de amenos ratos familiares, “echar novio”, lugar donde los domingos se veía muy concurrido por muchos chavos y chavas en ese bello acto de andar ligando novia, tiempos en los que nada era acoso, era simplemente algo para disfrutar, en ambos sexos.

Desde que recuerdo la alameda siempre era un referente para verse o encontrarse con alguien, sobre todo cuando estaba la “maquinita”, en tiempos cuando aún funcionaba como tal la estación del ferrocarril, pues bueno ya entrando en materia, ya en la década de los 80´s, este lugar también fue parte importante en la escena rockera, entre sus pasillos llegaron a juntarse en algún tiempo la banda de los cráneos, en los tiempos cuando el pandillerismo estaba con todo, de esta banda surgiría la agrupación LA ARMADA, y allí mismo donde nos juntábamos que era en el centro del lugar, mucho rock se movía.

Kcts, viniles, etc, por esta banda conocí en esos primeros tiempos mucho rock y mucha violencia también, pero que al final de cuentas solo era parte de una transición, algunos enfrentamientos con la policía y demás hasta que después de algún tiempo ya no fue ahí nuestro punto de reunión, con la agrupación esta estibo durante un tiempo en la escena y luego desapareció, ahí quizás fue el primer tiempo en que apareció por decirlo así parte de la escena rockera.

Ya con el tiempo, en el segundo lustro de los 80´s, de nueva cuenta me junte en este lugar con otra banda, cuando en los inicios de esta escena todo era hermandad, entre punks, metaleros, bluseros, a final de cuentas solo rockeros compartiendo un buen de anécdotas, rock y mucho más, nos juntamos allí frente a la nombrada “maquinita”.

En esta etapa, la escena crecía por todos lados dejando atrás la violenta etapa de las pandillas, aunque algunos la quisieron transportar a las tocadas, poco a poco se logró erradicar al menos casi en su mayoría esta violencia, la alameda siempre fue como la opción  “b”, para reunirnos ya que de primera instancia lo eran las plazas del Carmen o Fundadores, siendo la primera la que hasta hoy en día centro de reunión de mucha banda.

En los 90´s, se llevó a cabo varias tocadas allí organizadas por el A.C.A. y otros organizadores, alguna de ellas era parte del festival llamado VERANO DEL ROCK, y aunque había cierta oposición por parte de las autoridades del ayuntamiento, se logró hacer, muy buenas anécdotas de esta tocaditas allí en los pasillos centrales, y después las charlas con los amigos en los pastos de sus jardineras.

Y aunque poco a poco y con los constantes cambios de la escena, el rock se fue desapareciendo de este lugar, no deja de seguir siendo un punto de reunión, hoy en día este inmenso jardín que es otro pulmón de la ciudad, se ocupa para hacer cualquier tipo de eventos pero de otras instancias, inclusive llenando sus pasillos de vendimias sin ton ni son.

Un poquito de historia: La Alameda Potosina lleva el nombre de Juan Sarabia, insigne precursor de la Revolución Mexicana. Lució a través de diferentes etapas, un arreglo sobrio, después, durante sucesivas administraciones municipales, experimentó muy variados cambios, hasta hacer desaparecer la influencia europea que predominaba en la época porfiriana.

En el centro de ésta se levanta el Monumento a Hidalgo, que honra la memoria del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla, obra del escultor Pedro Patiño Ixtolínque que al inaugurarse en 1880, se construyó en el centro de la Plaza de Armas, para esto se tiró la columna que había diseñado Tresguerras, más tarde, en 1889, fue trasladado a este lugar.

El área que ocupa este paseo público es 10 metros menos ancha y 25 metros menos larga que la alameda de la Ciudad de México, D. F.

El último contacto que este ligar tuvo con el rock fue un festival de ROCKABILLY, en un kiosko ubicado por el lado de av. Constitución con una afluencia de banda, digamos más o menos, y así fue.ATTE JBR13

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